sábado, 9 de marzo de 2019

Exageración


Vivimos un tiempo en el que la exageración predomina sobre todo lo demás. Hemos ido matando poco a poco la sencillez para quedarnos con la pose y la manipulación de nosotros mismos y convertirnos en un esbozo de lo que éramos.
Las redes sociales juegan un papel muy importante en todo esto porque lo que menos importa ya es estar informado de cosas que ocurren en cualquier parte del mundo o bien para estar al día de cualquier movimiento cultural. Hemos profanado las redes sociales y lo que hacemos es transformarnos en otra persona y como autómatas ponemos mensajes sin pensar que se sitúan muy lejos de la realidad y que en muchas ocasiones lo adornamos con fotos con poses forzadas y nos quedamos tan a gusto. Perdemos nuestra sencillez y la suplimos por el ridículo que produce todo lo que subimos a la red. Nos olvidamos del freno que deberíamos tener a la hora de hacer algún comentario y sobrepasamos muchas veces la corrección y la educación y avanzamos hacia la provocación fácil.
Algo parecido sucede con la clase política que se comportan como verdaderos adolescentes a la hora de utilizar las redes y las cámaras de televisión. Suben mensajes provocadores en el mejor de los casos, información muchas veces falsa vacía de contenido y con la única intención de ganar votos engañando a los pobres infelices que no son capaces de cruzar informaciones para ver qué hay de cierto.
Los políticos de hoy parte de ser unos infantiles, son unos exagerados e intentan que todo aquel que no les siga en esa exageración no están con su país y quieren destruir el estado democrático.
Llevamos varios años en los que solo se habla de un tema, Cataluña y de la chiquillada irresponsable de unos irresponsables que convocaron dos referéndums ilegales. Pero igual de irresponsable es que ciertos políticos opinen de sí los jueces que llevan este caso lo están haciendo bien o no. ¿A caso no tenemos independencia de poderes?
Esos exagerados con lo de Cataluña minimizan o simplemente eluden el hablar de los millones de euros que políticos de sus filas se han llevado vivo fuera de España. El tapar esto es muy grave pero que nadie se inmute por ello nos indica que todavía nos queda mucho para tener una democracia avanzada y saludable.
Esos mismos que nos dicen que España se rompe, no les importa posar con individuos que ponen en cuestión los casos de violencia de género, que intentan enfrentar a los ciudadanos con los inmigrantes que llegan a nuestro país para poder tener una oportunidad y que solo hablan de lo que nos han robado unos y no los otros.
Estamos en una situación límite puesto que siempre detrás de una exageración hay muchas mentiras que por desgracia mucha gente se las cree y se está convirtiendo en un hervidero que en cualquier momento va a estallar y se va a hablar de lo que unos pocos interesados quieren que se hable y no de los verdaderos problemas que la gente necesita resolver.
Una de las últimas exageraciones ha sido el no ponerse de acuerdo para aprobar unos presupuestos que por cierto se nutren del dinero que pagamos todos y que estos reyes de la pose se han encargado de vetar por intereses propios. Porque se puede entender que son unos presupuestos malos pero nosotros pagamos a nuestros políticos para que lleguen a acuerdos y mejoren nuestras vidas y una forma es aprobando unos presupuestos que tienen que llegar a los más desfavorecidos, primero, y al resto después.
Mucho me temo que nos espera una época en el que la exageración en la política va a primar sobre la sensatez y eso es muy peligroso porque el vacío al que nos van a precipitar va a ser insalvable por desgracia para los mismos de siempre.

domingo, 28 de octubre de 2018

¿Para cuándo llegar a acuerdos?


Es lamentable el espectáculo que están dando los políticos en los últimos años. Su actitud está siendo desleal, egoísta, electoralista y para nada beneficiosa para la ciudadanía y la democracia.
Podemos poner de ejemplo la falta de consenso para aprobar los presupuestos del estado. Por un lado, están los partidos independentistas de Cataluña que piden como moneda de cambio a su voto positivo de los presupuestos la liberación de los presos mostrando, primero, una falta de respeto a la Justicia y, segundo, una falta de respeto a los catalanes ya que están bloqueando una entrada de dinero muy importante para temas tan importantes como ayudas sociales, sanidad y educación. Por otro lado, están el PP y Ciudadanos que hacen lo mismo que los independentistas  justificando su no a los presupuestos a que hay que ir a elecciones porque estamos en una situación extrema ya que según ellos un gobierno que sale de una moción de censura no es democrático. Por último, tenemos un gobierno titubeante que hoy dice una cosa y mañana otra y así nos va. Todos ellos están constantemente enredados en un cruce de declaraciones que enturbian el ambiente e infantiliza a la clase política.
No se entiende que el dinero que nutre los presupuestos del estado sale de los impuestos que todos pagamos y lo que sale de toda lógica es por qué los políticos nos secuestran ese dinero en vez de revertirlo sobre los ciudadanos. Mi reflexión es que se creen que el dinero es suyo y pueden hacer lo que quieran con él, total ellos van a seguir cobrando salgan adelante los presupuesto o no. Bajo mi punto de vista se está perdiendo el valor del diálogo del cual un político se debe caracterizar y estamos presenciando en vivo y en directo una falta de sensibilidad de unos y otros hacia los problemas de la gente y cuesta mucho entender que esta gente puedan ser los líderes que resuelvan nuestros problemas.
Por otro lado, tenemos también a los medios de comunicación cada vez más partidistas y que cada vez les interesa hacer más ruido en vez de tratar de ser objetivos e intentar comunicar de una manera objetiva. Están secuestrando la opinión de los ciudadanos e intentan manipular nuestro punto de vista crítico y por ello les da lo mismo decir una cosa u otra faltando para ello a la verdad.
Estamos en una época que hay ciertos sectores que nos están intentando meter en la cabeza que dialogar tiene restricciones y barreras y que nos dicen con quiénes hay que hablar y con quién no poniendo trabas de lo más absurdas porque claro este sector prefiere la bronca y la falta de consenso y un ambiente de confrontación con un fin último que es conseguir un puñado de votos. Lo peor de todo esto es que hay mucha gente que se lo cree, no lee, no se informa y en definitiva son víctimas de los enemigos del diálogo y del consenso.
En definitiva, si queremos tener una democracia fuerte, deberíamos tener líderes que tengan una voluntad de diálogo y de sentarse a hablar incluso con personas nada afines a ellos y tener las ganas de construir y para ello es obvio que todas las partes van a conseguir algunos objetivos pero también ceder en otros aspectos y no poner de excusa la bandera de nuestro país para no dialogar y decirnos cómo tiene que ser España.
Si de verdad queremos a este país tendremos que hacernos a la idea de que somos diversos pero que tenemos un fin común y para construirlo debemos exigir a los que nos piden su voto hagan su trabajo: dialogar y no crispar. Y por favor, utilicemos nuestra bandera para sentirnos orgullosos de ser quiénes somos y no la utilicemos para imponer un pensamiento.

lunes, 20 de agosto de 2018

Políticos infantiles


La semana pasada pudimos volver a ver que la clase política no ha estado a la altura de las circunstancias durante los homenajes a las víctimas y familias de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils
Por un lado, los independentistas poniendo pancartas en contra del Rey y haciendo proclamas en contra de España mientras el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ese mismo día por la tarde, afirmando que hay que atacar al estado español.
Por otro lado, partidos como PP y Ciudadanos cayendo en las provocaciones y poniéndose muy duros para que no se permitiera ese tipo de afirmaciones y actos, entrando en una dinámica más de patio de colegio que de personas maduras.
Lo triste es que unos y otros se recriminaban públicamente, haciendo desvanecer lo verdaderamente importante que era el estar unidos frente al terrorismo y acompañar a las familias en todo momento.
Pero no, lo sangrante es que la clase política no tenga la sensibilidad necesaria para lograr controlar sus instintos más básicos y estar a la altura del momento en cuestión. Además el mensaje que están dando a la sociedad es que les importan un carajo las víctimas, los familiares y la verdadera convivencia. También muestran el grado de hipocresía que tienen ya que, por un lado, nos dan un mensaje de concordia y paz pero por otro lado, se tiran los trastos como niños pequeños sin pensar en nada más.
Otro ejemplo de todo esto son las afirmaciones públicas del presidente de la Generalitat de no querer estar con el Rey en un acto como este. Creo que seas o no republicano hay que tener la educación suficiente para saber que tus ideas en este momento no son lo importante sino dar una muestra de unidad ante el terrorismo a pesar de las diferencias políticas de cada uno.

Toda esta mezcla de situaciones lo que hace es debilitar el verdadero sentido que tiene la labor política que es la de servir a la ciudadanía y eso implica que el centro de todo debiéramos ser nosotros y no lo que está ocurriendo. Mientras tengamos líderes políticos que sólo les importe su ombligo y generen odio y enfrentamiento en lugar de lo contrario estaremos en un clima de hartazgo ante los que en teoría debieran estar solucionando nuestros problemas.

A veces creo, que algunos están viviendo muy bien con todo esto para ocultar sus debilidades y su inoperancia. Quiero decir que los independentistas están vendiendo el cuento de independizarse de España para ocultar la incapacidad de solucionar los problemas sociales que tiene Cataluña. Y por otro lado, los partidos partidarios por la unidad de España les viene muy bien que haya independentistas para así sólo hablar de esto y no de cómo solucionar los verdaderos problemas de los ciudadanos.

Han logrado todos ellos que sólo se hable del problema catalán, unos a favor otros en contra, y han llenado la parrilla televisiva de debates vacíos de solucionar el problema y llenos de ambición por batir records de audiencia. También ha llegado a la calle y podemos presenciar discusiones sobre estos temas en bares, mercados, reuniones familiares…

Pero aun así, ¿No podrían los políticos haber guardado las composturas y haberse comportado correctamente en un acto como este?

sábado, 30 de junio de 2018

Encerrado

A veces, nos sentimos como en una burbuja, encerrados al vacío, en la cual no hay ninguna salida y el único sentimiento que tenemos es de ansiedad y nerviosismo. Todo está patas arriba y la mente debilitada condena a nuestro cuerpo a un letargo inoportuno. El bloque es máximo y la obsesión es buscar una salida a lo imposible ya que la ceguera es máxima y los puentes están destruídos. Miras desde arriba hacia el vacío que te corta la respiración y las ganas de pelear. La situación es tan angustiosa que ya no eres tú sino un reflejo vago de lo que eras y el destello de luz que producías ha desaparecido. Cuesta continuar el camino que un día emprendiste, cuesta el mirar a la cara y pedir ayuda y cuesta romper la barrera que llevas a cuestas y desconoces cuando se construyó.

En el momento más inesperado, viene una fuerza que te hace levantar y con tus puños destruyes las fobias que te entumecían y te dejaban en el olvido de la pasividad. Vuelve tu alma a tu cuerpo y comienzas a respirar, ves la razón de romper el vacío y de seguir hacia adelante. Sabes que esta desagradable experiencia te ha dejado una inmensa huella que siempre estará ahí pero cada vez que la mires te hará más fuerte.

Recompones tus piezas sabiendo que esto es un hasta luego y el camino servirá para prepararse para el próximo combate.

                                                                     Encerrado
            De repente, paralizado y adormilado, perdido en una realidad falsa,
intento correr pero no puedo, tampoco gritar puedo.
Todo pesa y mi mente parece flojear y me miente constantemente.
Intento buscar la puerta de la realidad pero esta pesadilla parece ser mi nuevo hogar.
Cuando todo parecía perdido, llegó la Realidad que me abrazó y calmó.
Lo que me susurró me dio las fuerzas suficientes para huir de ese lugar.
La herida cicatrizada sigue visible pero es la huella que me mantendrá en alerta.
                                                                    
                                                                                                                                                (Verdad Sencilla)

jueves, 5 de abril de 2018

La construcción de una mentira


Lo que estamos presenciando en los últimos días sobre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, es el último episodio de cómo aprovecharse de tu estatus para obtener un beneficio de manera fraudulenta. Estamos viendo como supuestamente la señora Cifuentes ha conseguido el título de un máster sin haber asistido a clase, sin haberse presentado a algunos exámenes y por cierto, notas que posteriormente fueron modificadas y tener dos sendos Notables y sin saber si existe un proyecto que según ella tiene pero no lo encuentra ya que ha estado de mudanza. Lo peor de todo esto es que se está utilizando una universidad pública como nido de corrupción, de favoritismos mientras otros están pagando su matrícula y cumpliendo las normas porque si no, no obtendrían la titulación correspondiente. La imagen de ayer de Cristina Cifuentes en la Asamblea de Madrid intentando demostrar que ha obtenido su máster mostrando un puñado de papeles fotocopiados e intentando convencernos a todos que todo es legal pero sin presentar pruebas contundentes para demostrar esa legalidad es tomarnos por tontos.
Cualquier persona en su situación habría presentado el proyecto, los papeles de matriculación, los correos electrónicos con los distintos profesores, etc. y se habría zanjado el tema. Lo cierto es que esto no está siendo así y estamos por desgracia volviendo a ser testigos de la utilización de la política para conseguir favores personales y estamos viendo la chulería con la que nos mienten con tal de seguir en esa posición privilegiada y seguir haciendo este tipo de fechorías.
Por otro lado, nos encontramos de nuevo a una oposición que no se pone de acuerdo en utilizar los mecanismos que nos ofrece la democracia para echar a este tipo de personas de la política y ponerlas a disposición de los jueces para sanear la democracia. Ahora Ciudadanos no está de acuerdo con una moción de censura y sí con iniciar una comisión de investigación con el fin de ver desfilar a los implicados en este hecho y luego tomar decisiones. Para empezar este tipo de comisiones no sirven para nada ya que este trabajo lo tienen que hacer los jueces y no los políticos pero parece que vivimos en el mundo al revés y los políticos quieren hacer de jueces y los jueces son obligados a tomar decisiones que deberían tomar los políticos.
Ante un caso como este en cualquier país democrático esta persona habría presentado su dimisión y el partido al que pertenece habría pedido disculpas públicamente, pero en fin aquí parece que esto no funciona así.
Mucho me temo que estamos presenciando el principio de un caso más de corrupción y lo peor es que la gente se está acostumbrando y no opina ni se remueve a pesar de que estamos siendo testigos de la destrucción de los principales valores que caracterizan a la democracia. Si esto sigue así puede ser que el futuro que nos espere será muy negro ya que estamos perdiendo la voluntad de movilizarnos y denunciar casos como este.
Para finalizar, me llama la atención que en los últimos días haya llamado más la atención sobre la gente el gol de chilena de Ronaldo y no este caso de presunta corrupción. Este gol ha llenado de titulares la prensa y la televisión y mucha gente ha resucitado de su letargo. Ante esto me surge la siguiente duda, ¿es que Ronaldo nos va a salvar de vivir en este estado cada vez más precario por no despertar de nuestro letargo?

miércoles, 28 de marzo de 2018

¿De verdad nos merecemos estos políticos?


Cualquier ciudadano tiene claro que el que quiera dedicarse a la política tiene que ser una persona sensata, responsable, madura, con ganas de construir y tender puentes. Además tiene que ser una persona dialogante que genere concordia y sepa ver muy bien las consecuencias que pueden tener cada una de las decisiones que tome.
Si tomamos como ejemplo lo que está ocurriendo en Cataluña, los partidos independentistas no están teniendo en cuenta nada de esto. No se han parado a pensar las consecuencias tan negativas que están teniendo en nuestra sociedad el no escuchar, no están siendo nada responsables, están destruyendo todos los puentes que se generan a través del diálogo, provocan discordia y enfrentamiento y no están tomando decisiones en temas tan importantes como la sanidad, economía, educación. Incluso algunos son cobardes a la hora de asumir las consecuencias de sus actos y huyen fuera de nuestro país, eso sí con todos los gastos pagados.
Estamos en una sinrazón en la cual estamos atrapados y ningún político está a la altura de poder poner fin a tal locura. Estamos siendo espectadores del mayor disparate de nuestra historia reciente lleno de mentiras diarias que rozan el insulto de nuestra inteligencia y todavía no he visto a nadie que quiera llevar esto a un fin definitivo.
Por otro lado, están los partidos que aparentemente son los llamados constitucionalistas que lo único que hacen es llevarse la contraria entre ellos y así no se avanza. Cuando están delante de las cámaras se les llena la boca de que quieren la unidad de España pero luego no son capaces de ponerse de acuerdo para formar un gobierno y así frenar esta locura de la independencia. Y lo que la inmensa de los ciudadanos queremos es que los políticos conformen un gobierno y nos da igual la ideología que tengan ya que hay que resolver un problema que por cierto han generado ellos con su mala gestión.
Es obvio, que esto de la independencia se está utilizando por parte de algunos como una cortina de humo para tapar la corrupción de Cataluña y la de España y mientras sigan los mismos esto no va a cambiar. Nos están tomando el pelo un día tras otro y se están cargando la democracia ya que la gente está  perdiendo su interés por la política como medio de solucionar los problemas de la sociedad.
Si tuviéramos políticos con las cualidades que menciono al principio, los jueces de nuestro país serían meros espectadores y no los protagonistas injustos de tener que solucionar un problema que es político y que por lo tanto tendrían que ser los mismos políticos los que lo solucionaran.
En definitiva, ante esta evidente ineficiencia de la clase política, ¿alguien cree que van a ser capaces de mejorar aspectos tan importantes como la educación, sanidad y las futuras pensiones?

jueves, 28 de diciembre de 2017

Vacío

Vacío es uno de los espacios que nos queda en el tránsito entre un punto y otro. A veces son momentos temporales que pasan sin pena ni gloria y otras veces nos aprietan hasta dejarnos sin respiración. Detrás de estos vacíos hay un periodo en el cual debemos aprender a buscar la forma de vencerlos y ser más fuertes. Si logramos conseguir en la espera el protegernos mejor y salir más fuertes será el punto en el que alcancemos de nuevo momentos de felicidad absoluta. Yo lo comparo a una montaña rusa en la cual entre subidas y bajadas brutales hay momentos de transición que te preparan para las siguientes subidas y bajadas. La cuestión es aguantar la tormenta y no rendirse.
Ahora que estamos finalizando el año tendremos que tener en cuenta esos momentos trepidantes del año y aprendamos a aprovechar el vacío que nos queda después de atravesar un festival de emociones fuertes y emocionantes.

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Siento el aplastante vacío de tu ausencia.
Me está rematando en la cima nevada de la montaña
que me deja sin respiración.
Aumenta el temor de lo peor por venir.
La oscuridad es profunda y espesa
y la locura está empezando a ser la dueña de la situación.
Los mordiscos están dejando la huella del terror del alma hacia
la inquietud de tu ser.
Me despierto de nuevo en el cobijo de la tranquilidad
de saber que la pesadilla ha terminado de momento.

                                                                                                                    (Verdad Sencilla)